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La Salvación depende de la Fe, de la Fe correcta.

Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará mi alma. (Hebreos 10:38)

El diablo, sin embargo, está interesado en alejar a la persona de la Verdad, distorsionarla, sacudir.  ¡Por eso hay tantas doctrinas e interpretaciones de la Biblia!  “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina” (2 Pedro 2:1).  La pregunta es ¿cómo puede uno rechazar al Cristo que lo ha redimido?  La respuesta: el Señor ha redimido a la humanidad del pecado, del viejo hombre, que fue Adán, quien vivió bajo la ley.

Pero ahora en la consumación de los siglos, se presentó una sola vez por el sacrificio de sí mismo para quitar el pecado…así también Cristo fue ofrecido una sola vez, para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que Le esperan. (Hebreos 9:26-28)

Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha libertado de la ley del pecado y de la muerte. (Romanos 8:2)

Si los maestros y predicadores, a pesar de lo que dice la Palabra, enseñan que los creyentes siguen pecando, y en la práctica es claro que la gente sigen pecando, que es poco probable que alguien se atreva a decir que no pecó por un dia.  Tal vez por un día puedan abstenerse de pecar, pero ¿qué tal por una semana? – lo más probable es que no.  Entonces, ¿qué se hace con la enseñanza de Jesucristo acerca de la destrucción del pecado por medio del sacrificio de Cristo?  ¿De la libertad del pecado?  ¿De la justificación por la Fe?  ¡Es rechazado!  La Escritura dice: “Porque muchos andan, como os he dicho muchas veces, y ahora os digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo” (Filipenses 3:18).  ¿Dónde están estos enemigos de la cruz?  ¿Quién puede verlos, conocerlos, y exponerlos según la Palabra Verdadera?  ¡Sólo el que conoce bien (correctamente) el Calvario y realmente acepta la redención de Cristo!  

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad sus oídos y se volverán a las fábulas. (2 Timoteo 4:3-4)

El tiempo ya ha venido y continúa, ¿y quién puede ver y entender dónde está la Verdad y dónde están los cuentos de hadas?  ¡Todo esto es muy serio, profundo y exhaustivo!  El hecho es que el diablo anda con muchas enseñanzas, señales, maravillas, y estas son sus armas falsas; mientras que él está vestido en lo que “aparece” ser la justicia, por la cual trata de devorar a los vacilantes, a los infantes infundados, que solo empezaron a buscar a Dios!  ¿Qué se debe hacer para sobrevivir a las trampas del diablo?  Debes estar muy atento, mirar dentro de ti mismo y en la enseñanza, a participar en esto constantemente (1 Timoteo 4:16).  Estando despierto y listo, uno sólo debe comer la Palabra Verdadera, que es el pan que bajó del cielo, dando vida a este mundo (Juan 6).  Mientras lees la palabra, debes aceptarla, hacerla tu fe, tus pensamientos, y si vive otros sentimientos o entendimientos que se oponen a la Palabra Verdadera, entonces tienes que rechazar a ti mismo y a esos sentimientos.  ¡Y a pesar de la oposición interna, necesitas aceptar la Palabra y aferrarse a ella con Fe hasta que se disuelva y entre en tu corazón ¡y te traiga beneficio!  Porque la palabra que se escucha y no se disuelve en la Fe no trae ningún beneficio (Hebreos 4:1-2).  Al mismo tiempo, debes estar preparado para tomar la cruz que aparecerá – esto puede ser persecución o rechazo de la sociedad, o cualquier otros ensayos!

En general, ¿qué es la fe?  La fe es siempre de la enseñanza de la palabra, y la fe es por el oír, el oír por la Palabra de Dios (Romanos 10:17), o: “mas ¿qué dice?  Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.  Ésta es la palabra de fe la cual predicamos” (Romanos 10:8).  Por lo tanto, si la enseñanza es incorrecta, entonces esta fe también estará equivocada.  Es por eso que es vital y necesario conocer la Palabra de la Verdad.  Cuando una persona viene a Dios, también tiene fe y conocimiento, que vive en él y viene del viejo hombre (Adán), pero este conocimiento y entendimiento son incorrectos y falsos. Aceptando la Fe verdadera y correcta crea una lucha dentro de la persona, por eso que todo esfuerzo debe ser tomado para expulsar la falsa enseñanza y creencia para que la verdad pueda tomar su lugar (Mateo 11:12, Santiago 4:7).  Es muy importante someterte a Dios y resistir a tu ser interior si tu ser interior está protestando contra de la Verdadera Palabra (Santiago 4:7), y así será, especialmente si alguna persona deja una religión.  ¡El nacimiento de arriba cambia completamente tu entendimiento, pensamiento, y fe!  Es muy importante no construir tu fe en tus sentimientos, pero en la Palabra.  La Palabra de la Verdad debe tomar la iniciativa, y luego los sentimientos seguirán, pero si los sentimientos se oponen a la Palabra de la Verdad, deben ser rechazados, es decir, no presta mucha atención a ellos.  La verdad y el hecho es – que Jesucristo fue el sacrificio en el Calvario, yo estaba en Él, y fui crucificado con Él allí y morí (Romanos 6:6-7), con Él fui sepultado, así que el viejo Adán ya no existe, y con Él fui resucitado por una Nueva vida, por el Espíritu, y me hice una Nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17).  Este es un hecho que nadie puede quitar, y por este hecho uno debe firmemente sujetar y sostener en la fe y proclamar y confesar este hecho: Yo fui crucificado con Cristo en la Cruz y morí por el mundo del pecado y del mal, enterrado con Cristo.  El viejo Adán no es más, ya no existe, estoy en Cristo, una nueva criatura y mi vida es Cristo.  Él es la verdadera comida y bebida; Él es mi fe y esperanza.  ¡No reconozco ni acepto ninguna otra enseñanzas o entendimientos!  Confesando y sosteniendo firmemente en esta fe – la victoria está garantizada, el diablo huirá, ¡porque nuestra victoria es Cristo (Juan 16:33)!

A veces los creyentes son engañados, y esto ocurre en los sentimientos en los que el diablo fuertemente trata de manipular, la persona cree lo que siente.  Una persona se basa en sus sentimientos, y los sentimientos son siempre el fruto de su fe, que está en él.  Si la fe es incorrecta entonces los sentimientos también serán equivocados, falsos.  Por lo tanto construir sobre sus sentimientos de cualquier manera es incorrecto y no debe hacerse, hasta que la persona se establezca en la fe correcta, entonces los sentimientos cambiaran, se convertirán en verdad y no engañaran.  Por lo tanto, uno siempre debe profundizar su entendimiento en la fe, según la Verdadera Palabra.  Quiero dar un ejemplo simple con madres e hijos, donde la madre es fe y los niños son sentimientos.  Allí vive una madre con sus cinco hijos.  La madre, una mujer inteligente, toma la decisión de cómo los niños seguirán actuando.  Pero a los niños no les gustó la decisión de la madre por qué estaban acostumbrados a actuar de manera diferente, alzaron la voz y comenzaron a protestar, qué no quieren actuar de esta manera.  Pero la madre, sabiendo que su decisión era buena, se mantuvo firme.  Los niños hicieron más ruido e intentaron cambiar la decisión de su madre, pero no funcionó.  Por fin se calmaron, se sometieron, y todo volvió a estar bien.  Imagínete si la madre aceptó la protesta de los niños, ¿dónde habría terminado todo esto?  ¿Qué habría sido de su hogar?

Y otro ejemplo, un pecador sinceramente arrepentido.  El predicador le preguntó: “¿Dios te perdonó?”  Él pensó y pensó y respondió: “¡Probablemente no!”  “¿Por qué no?” preguntó el predicador.  “No sentí nada,” respondió el hombre.  Luego hubo un segundo pecador que se arrepintió y le hizo la misma pregunta y él respondió firmemente: “¡Si, he sido perdonado!”  “¿Cómo sabes esto?” preguntó el predicador.  “Porque esto es lo que dice la Palabra de Dios!” respondió el hombre.  El primer hombre, es la persona que construye su comprensión de los sentimientos, mientras que el segundo hombre en la fe.  Entonces el predicador le preguntó al primer hombre: “Dígame, ¿tienes dinero contigo?”  El hombre dijo: “Sí, tengo.”  El predicador continúa preguntando, “¿Sientes el dinero que está contigo?”  “No, pero sé que tengo dinero conmigo,” el hombre respondió, con mucha fe.  El predicador continuo “Pero es lo mismo con la promesa de Dios de que Dios perdona al sinceramente arrepentido, y aquí no necesitas sentir sino tener fe y saber.

Y otro ejemplo: un creyente se llegó a un sacerdote y le dijo: “Soy un gran pecador, quiero confesar por una o dos horas.”  El sacerdote accedió a aceptar su confesión.  Cuando terminó, el sacerdote le dijo al hombre: “Ve en paz, Dios te ha perdonado.”  Pero el hombre dijo: “¿Puedo volver mañana y confesarme una vez más, para que tenga más afecto, puedo?”  “No,” respondió el sacerdote, “confiesas y dudas, ya has hecho suficiente.  ¡Pero creer…no crees en Aquel que derramó Su sangre por tus pecados!  ¡Cree en la promesa de Dios, de lo contrario tus confesiones y dudas te llevarán directamente al infierno!”  El hombre en lágrimas responde: “He leído todo acerca de cómo el Señor perdona el pecado, pero no puedo creer esto, que Él ha hecho esto por mí también ¡porque soy un gran pecador!”  “Todo es perdonado para ti, como para todos los demás, no hay ninguna parcialidad en Dios,” dijo el sacerdote, “¡Cree y serás salvo!”  Esta persona construyó todo en sus sentimientos, por lo tanto no podía creer.  Creer en la Cruz de Jesucristo es la muerte de la persona vieja (viejo Adán) y el nacimiento de la Nueva criatura en Cristo (Colosenses 3:1-4).

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