Hola.  ¿Cómo estas?  Sabes, muchas veces las personas contestan estoy bien.  Pero en realidad no siempre es así, te lo digo por experiencia.  ¿Por qué?  Yo era así.  Cuando a mí me preguntaban, yo le contestaba “estoy bien.”  Pero en realidad no era así, a veces tenía problemas con la esposa, problemas del trabajo o problemas financieros, etc.  Siempre había algo que me molestaba.  Trataba siempre de arreglar los problemas yo solo.  No le decía a nadie.  Porque no tenía yo confianza.  Ahora es diferente tengo en alguien en quien confiar, que es Dios.  Cuando un problema se presenta se lo doy a Dios.  Como dice Romanos 8:28: “Y sabemos que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a Dios…”  Ahora cualquier problema o situación, ya no me consumen.  Estoy libre del resultado sea bueno o malo.  Porque Dios sabe que es para mi propio beneficio.  Antes no era así.  Cuando se presentaba algún problema, me preocupaba, pensaba durante el día o incluso cuando iba a dormir.  No aceptaba el resultado si no era bueno, ¿por qué?  Porque no tenía a Dios.  Siempre andaba molesto, hacia las cosas de mala manera.  También cuando empezaba el día se presentaba una mala situación, el resto del día andaba inconforme.  Todo es diferente cuando encuentras en quien confiar, y ese es Dios.  Estos son otros versículos en la Biblia que hablan acerca también: “Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, que Yo os haré descansar.  Llevad Mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.  Porque Mi yugo es fácil, y ligera Mi carga” (Mateo 11:28-30).  Esto estaba en mi corazón, y quería compartir contigo.

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